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DONDE DIJE DIGO, DIGO DIEGO



¿Por qué podemos encontrar en las hemerotecas digitales de los principales diarios españoles todas y cada una de las noticias que se han publicado sobre el caso “Marta del Castillo”, desde su comienzo en enero de este año, y no podemos encontrar en esos mismos medios las informaciones publicadas hace sólo tres días sobre la pequeña de tres años que murió en Tenerife presuntamente a manos de su padrastro? ¿Será porque lo que no queda registrado nunca se dijo?

Me viene a la memoria la novela “1984”, de George Orwell. En ella se refleja una sociedad totalitaria en la que el llamado “Ministerio de la Verdad” es el organismo encargado de falsear la realidad y manipular la opinión pública. En esta sociedad, cualquier discordancia entre el pasado y la propaganda oficial es rápidamente subsanada por el Estado.

Hoy en día, con la llegada de la prensa digital, si lo que se publicaba hace un mes ya no interesa, se borra o se modifica. Borrar los registros es una fácil manera de mitigar el problema. Quizás, la idea general persista en la memoria colectiva durante unos días, pero las palabras exactas y las acusaciones literales desaparecen. En televisión ocurre lo mismo. La gran mayoría de los ciudadanos no tienen acceso a los archivos emitidos. Por ello, al día siguiente si es necesario cambiar de parecer, pues lo hacemos y ¡Santas Pascuas!

Pero quien sí va a recordar palabra por palabra todo lo que se dijo sobre este caso, es el joven que fue acusado de matar y agredir sexualmente a su hijastra. Los medios hicieron un juicio paralelo, como se suele llamar, pero no fue exactamente paralelo, sino que se trató de un juicio previo, pues ya lo señalaban como asesino, como canalla, violador, publicaron su nombre y apellidos, su rostro…, cuando sólo se contaba con un informe médico, que finalmente resultó estar equivocado. Vamos a ser sinceros, ¿quién de nosotros (espectadores, oyentes, lectores…) dudó sobre la culpabilidad de este joven? Me arriesgo a decir que ni una sola persona vaciló, que todos nos horrorizamos al ver su cara e inmediatamente lo vimos como asesino. Bueno, todos no, sus familiares cercanos sabían que era inocente, pero ningún medio recogió sus testimonios, porque en aquellos momentos no eran noticia.

¿Quiénes son, entonces, los culpables de este tremendo error? Los médicos que realizaron ese primer informe sí, pero los medios más aún si cabe. Porque no fueron los médicos quienes difundieron la foto, ni quienes publicaron los titulares. Porque el ansia y la premura por publicar hacen que los periodistas cometamos a menudo injusticias como éstas. A veces, llegando incluso a inventar. Porque los medios de comunicación convierten la noticia en mercancía y sólo buscan las audiencias para poder vender más cara la publicidad. Y si con ello se destroza la vida de una persona inocente, pues al día siguiente “donde dije digo, digo Diego”, nos disculpamos y asunto arreglado.

Por el bien de todos, tanto las empresas de comunicación, como los periodistas y consumidores, debemos pararnos un momento a reflexionar ante las informaciones que nos llega a los oídos si no queremos que esto empiece a parecerse a la sociedad de “1984”, descrita por Orwell. Que aunque las artimañas sean distintas, el fin es el mismo.

2 comentarios:

Anlibe dijo...

Hola mi comentario es más bien una recomendación, sobre el articulo del "alakrana" y el de "dónde dije digo dije diego".
Creo que conseguiras hacer más creible tús comentarios siendo más sutil en las comparaciones que utilizas; es decir, en el artículo "dónde dije digo digo diego", podrías haber dicho lo mismo sin utilizar la comparación del padre canario con el caso Marta del castillo, ya que la gente es muy sensible a este último caso y no va hacer una lectura imparcial de lo que estás diciendo, sino que se va a quedar sólo con la comparación-ha mí me ha pasado-;al fin y al cabo ni Marta ni su família son culpable del modo en que actualmente se elaboran las noticias.
Con respecto al caso del alakarna considero lo mismo: deberías ser más sutil en el tratamiento que haces de los pesqueros del alakarna, a pesar de la verdad incuestionables de lo que dices;pero los mismos pesqueros,los capturados, sus familias,la población española está en esos momentos muy sensible con lo ocurrido-ya que es para estarlo- y no va a razonar sobre lo que se dice en el articulo, se va quedar en el tratamiento que se ha dado a sus pesqueros, pues ni ellos mismos son culpables de la situación en la que estaban.
En fin no se si habre logrado explicarme lo suficientemente claro, pero lo que he intentado transmitir es la sensación que me ha quedao al leerlos; por lo demás están magnificamentes narrados y arguementados, mi sugerencias es más bien una lectura entre lineas,debes tener en cuenta a quién van dirigidos los artículos y qué tipo de sensibilidad están dispuestos ha admitir, con el fin de que puedas hacerlos -digestivosarticulos, pues -insisto otra vez en la veracidad de las argumentaciones-las verdades en esto de la palabrería no es más que lo que la gente quiere creer o lo que cree la mayoría por lo que sus oidos no van admitir otro razonamiento.
En fin ciao y gana en sutileza que ganaras en lectores.

Rosario Limones dijo...

Hola anlibe,

Sobre Marta del Castillo no he hablado de que se haya tratado su caso con mayor o menor rigor, sólo que podemos encontrar en internet todas sus noticias desde el mismo día en que desapareció, sin que falte ni una sóla. Sin embargo, no ocurre lo mismo con el caso del joven de Tenerife, del que sólo podemos encontrar las noticias (al menos en los principales diarios)que se publicaron cuando se reconoció que todo había sido un error.
Respecto al caso del Alakrana, me he limitado a expresar la otra parte de la realidad, aquella que los medios olvidan. La parte que no interesa a los poderes económicos y políticos se termina ocultando, o no publicando, que tiene el mismo efecto. Que los pescadores no tenían que estar secuestrados,que lo estaban pasando muy mal, que sus familias vivían angustiadas, que no tienen la culpa de la situación (es algo que se lleva fraguando mucho tiempo ya),eso lo hemos oido por activa y por pasiva en todos sitios y yo no iba a volverlo a repetir, no me parecía justo.

De todas formas, gracia por tu consejo,

Un saludo